“Mamá, ¿sabes que de mis amigos soy el único que ha leído La Odisea y La Ilíada? Sí, les he preguntado a muchos y, hasta ahora, nadie conoce la historia por la lectura, sólo por la película”. Hombre de 27 años, exalumno de Montessori Cancún.
Los primeros cinco años: el regalo de una base sólida
Los primeros cinco años de vida son un territorio mágico y fundamental en el desarrollo físico, emocional y cognitivo del ser humano. Sabemos que rodearlos de un ambiente seguro, lleno de amor y estabilidad, junto a una adecuada nutrición, transforma su presente y siembra bienestar para toda su vida, abrazando también a nuestras familias y comunidades.
Dentro de este hermoso camino, leerles en voz alta desde que son muy bebés es uno de los actos de amor más poderosos. Esta práctica no solo les ayuda a ampliar su vocabulario y comprender mejor el mundo, sino que enciende su creatividad, imaginación, concentración, memoria y pensamiento crítico. Más allá del intelecto, la lectura en voz alta entrelaza un lazo afectivo único entre mamás, papás e hijos, abrazando sus corazones para que aprendan a reconocer, abrazar y manejar sus propias emociones. Por eso, sembrar este hábito en los primeros años —justo cuando el lenguaje y la imaginación florecen— es una oportunidad que no podemos dejar pasar.
Habilidades que florecen día con día
Cuando abrimos un libro con ellos diariamente, no solo leemos historias; estamos cultivando herramientas maravillosas para su vida:
- La magia de comunicarse: Al escuchar palabras nuevas todos los días, los pequeños desarrollan una expresión oral clara, aprenden a dar forma a sus pensamientos y ganan una hermosa seguridad para decir lo que sienten y piensan.
- Mentes despiertas y atentas: La lectura constante es un tierno gimnasio para su mente; entrena una memoria activa que les ayuda a conectar secuencias, retener detalles y comprender con naturalidad el mundo que les rodea.
- Corazones empáticos y en calma: Al ponerse en los zapatos de los personajes, los niños despiertan una empatía profunda, aprendiendo a comprender a los demás. Además, ese ratito compartiendo un libro se convierte en un refugio de paz que sana y reduce el estrés de su día (el de los niños y el de ustedes).
Un panorama que nos exige actuar
Tristemente, en nuestro querido México esta práctica aún no es un hábito común. Los datos de la prueba publicada recientemente nos muestran una realidad dolorosa y nos sitúan en un lugar muy precario a nivel mundial. Ante esto, no podemos quedarnos de brazos cruzados; es momento de actuar con el corazón y con convicción
Desde sus inicios, en Montessori Cancún, se vive el hábito de la lectura por puro amor a leer, por la alegría de sentir un libro entre las manos. En nuestros ambientes, ellos encuentran bibliotecas vivas y dispuestas a su altura, donde en cualquier momento de la mañana pueden tomar un libro y sentarse cómodamente en nuestra mecedora, pensada especialmente para disfrutar la lectura en paz.
Nuestra “Caja Viajera”: Una aventura compartida
Para tejer este puente entre la escuela y la vida, creamos el proyecto de la Caja Viajera, una aventura diaria en la que participan todos los niños, desde los más pequeñitos hasta los más grandes de Taller II. Con gran ilusión, cada día ellos eligen el libro que viajará con ellos a casa, con la promesa de regresar al día siguiente felices de compartirlo con sus compañeros, ¡e incluso de recomendarlo! Este hábito es, sin duda, la llave dorada que nos sacará de ese lugar tan vergonzoso como país.
¿Cómo recibir la Caja Viajera en casa? En el portafolio rígido que les hemos solicitado, etiquetado con su nombre. Queridos papás y mamás, cuando esa “cajita viajera” cruce la puerta de su hogar, no la vean como una tarea escolar más; recíbanla como una invitada de honor. Les sugerimos crear un pequeño ritual:
- Busquen un espacio acogedor: apaguen las pantallas por un momento, siéntense juntos en el sillón o en una alfombra y dejen que su hijo abra su portafolio con emoción.
- Lean con el corazón: exploren las imágenes, jueguen con los tonos de voz para los personajes y permitan que el niño interrumpa, pregunte o señale lo que le llame la atención. Si ya puede leer, que sea quien les lea a ustedes, qué mayor oportunidad de compartir y sentirse “grande”.
- Conversen sin prisa: Al terminar, pregúntenle qué fue lo que más le gustó o qué cree que pasará después. Este intercambio es el que mañana compartirá con orgullo en su Ambiente.
Un llamado al corazón: Su papel es insustituible
Este puente solo se sostiene si ustedes están del otro lado. Es en el hogar, donde este proyecto cobra verdadera vida. La escuela siembra la semilla, pero es en casa donde se necesita su réplica constante. Ninguna pantalla, ningún juguete pueden sustituir el momento en que un papá o una mamá se sienta con su hijo a abrir un libro.
Su participación es absolutamente imprescindible; ustedes son los creadores del ambiente donde el amor por la lectura se vuelve eterno. Los invitamos con los brazos abiertos a sumarse, a regalarles esos minutos diarios de atención plena y a ser los guías de este maravilloso viaje.
Muchas gracias por su apoyo, por su amor y por hacer equipo con nosotros en lo más importante: el futuro de sus hijos.
Tita Llerandi, para
Montessori de Cancún.