DE LA COLECCIÓN “PATERNINDAD DEL NUEVO MUNDO”     ESCRITO POR GARY C. GOODWIN

La intimidación es un fracaso de la justicia. El niño se siente rechazado, lo que es injusto pues no tiene nada que ver con quién él es. Los intimidantes de los parques infantiles de ayer, se han convertido en los acosadores cibernéticos de la actualidad, una preocupación de proporciones trágicas en las escuelas e incluso universidades. Las estadísticas reales relacionadas con incidentes de acoso cibernético son difíciles de conseguir. Uno puede imaginar, sin embargo, que simplemente estamos viendo la punta del iceberg cuando los informes aparecen en los medios.

Un indicador importante de su presencia a nivel general ha sido señalado por investigaciones realizadas por grupos de educación; sin embargo, son pocos los estados que han respondido a la preocupación del acoso cibernético de una manera visible. Reconociendo su efecto en el frente comercial, Google ha ofrecido recursos para ayudar a prevenir el mal uso de sus redes por los agresores cibernéticos y ha publicado una serie de sugerencias para los padres que luchan para hacer frente a las amenazas a sus hijos, a través de videos de ayuda en línea. Por su parte, Facebook ha tomado medidas para frenar las páginas, que hayan sido utilizadas como vehículos para ataques de este género. Pero aún con la creciente atención a la intimidación cibernética, son numerosos los casos generados

Por mucho que nos impresione (pues es una situación insidiosa y preocupante), de alguna manera no estamos totalmente sorprendidos por ello. La complejidad del problema se deriva de fuentes totalmente reconocibles y previsibles. Los teléfonos celulares y otros dispositivos portátiles llegaron a nuestra sociedad para quedarse como herramientas de fácil acceso para las comunicaciones. Sin embargo, la madurez social y emocional necesaria para el uso exitoso de ellos, se ha quedado atrás, sobre todo para los usuarios más jóvenes. Los teléfonos celulares de hoy son computadoras móviles que incluyen mensajes de texto, redes sociales y otras herramientas que, colocados en manos de los niños sin una adecuada preparación, protección y monitoreo, se vuelven armas peligrosas; a pesar de que se ofrecen como herramientas para su seguridad, como de hecho debería ser. El dilema para los padres puede ser la forma de trazar la línea entre la seguridad y el uso indebido de los aparatos. Los padres de hoy se preocupan, y con razón, de que los niños están muy por delante de ellos en la curva de aprendizaje de hardware y software, que a su vez puede ser mal utilizada fácilmente.

A través de mensajes de texto y fotos, los niños se ven ingeniosamente comprometidos en situaciones indelebles y líneas de tiempo y del espacio cibernético. Si personalmente no lo han hecho, otros (amigos de la escuela y conocidos) son capaces de hacerlo, difundiendo mentiras maliciosas y de manera aún más sinuosa, asumiendo la identidad cibernética de una persona y haciendo mal uso de ella para crear el caos dentro de la escuela o de la comunidad social.

Es como si las llaves del auto le fueran entregadas a un niño. Todos nos sentimos comprometidos con el cuidado de los niños en cuanto a conducir un auto e refiere. Hablando de teléfonos celulares en las manos de los niños, los peligros de los que se hablan son emocionalmente tan violentos como físicamente peligrosos son los autos.

Muchos niños son capaces de manejar su libertad con responsabilidad al momento de usar estos. Sin embargo, recordemos que son fácilmente influenciables por un grupo. El intercambio de mensajes con información benigna entre amigos puede darse durante todo el día, durante todos los días, pero basta un solo encuentro con una persona cuyas intenciones no sean altruistas para que esto cambie. Un estudiante molesto por un insulto, o por una mentira venenosa puede conducir a un efecto dominó de chismorreo mezquino o incluso terminan en una conspiración de ataque cibernético por un grupo de otro estudiante. Los chicos se sienten protegidos por la distancia social que crea el teléfono celular que promueve el abanico de oportunidades para acercarse a un grupo numeroso.

¿Por qué es el acoso cibernético tan frecuente? Tengamos presente que estamos frente al resultado natural de la disponibilidad de la tecnología y sus herramientas como un hipervínculo para atormentar a los compañeros que han caído en manos de un intimidante, (sucedía en el patio trasero de los colegios en donde el más fuerte golpeaba a los débiles). En el mundo de los ataques cibernéticos el golpe es silencioso, no hay intercambio de palabras desagradables ni puñetazos en público. El autor está disfrazado por el anonimato del dispositivo de comunicación y tiene la posibilidad de eliminar los rastros del remitente del mensaje que circula entre varios usuarios. El agresor puede tener el máximo impacto con el compromiso mínimo. Los niños que no tienen una identidad completamente desarrollada ni el sentido de sí mismos, se involucran en comportamientos que los respaldan más lejos de ese objetivo.

Thomas Merton, en "Conjeturas de un espectador culpable" habló de la paradoja entre el poder y la vulnerabilidad. Mientras que "poder" se define como socialmente ventajoso y deseable, se tiene una noción equivocada de “vulnerabilidad” como la capacidad de la condonación tolerante, abierta y compasiva. Merton sintió que la fuerza genuina surge solamente de la vulnerabilidad. La pantalla flagrante y el uso egoísta del poder son un reconocimiento de la incapacidad de profundidad. Tal vez es esta misma paradoja que se lleva inconscientemente a las vidas de los niños con las herramientas del mundo cibernético. Los niños, por su propia naturaleza, son vulnerables.

El peso emocional de la mentira y el chisme es tan opresivo para la mayoría, como lo es el impulso de utilizar estas herramientas para la venganza. Incluso en una escuela Montessori, los niños no sólo son vulnerables a las presiones sociales negativas, sino también al deseo y curiosidad de experimentar sentimientos, propios de esas edades. La diferencia se encuentra en la forma en la que la Educación por la Paz es desarrollada, pues los niños están protegidos por la escuela por el factor intrínseco en el que se está desarrollando la madurez social y el conocimiento de otros sentimientos en los que los niños, durante años, han sido guiados a través de muchas situaciones que implican respeto y consideración por los sentimientos de los demás. Se trata de generar empatía.

¿Quién está a cargo cuando el acoso cibernético ocurre? Las capacidades de los mensajes de texto instantáneos y de las redes sociales a través de las computadoras y teléfonos celulares crean una pequeña lista de las herramientas utilizadas en la comisión de la intimidación cibernética y los comportamientos antisociales relacionados. Las escuelas se encuentran entre la espada y la pared pues dependen en gran medida de los padres que permiten el uso de esas herramientas y la cuestión de privacidad que tienen los estudiantes como usuarios de ellas. La escuela debe estar pendiente de este delicado punto entre las demandas de los padres que permiten el uso de los aditamentos y los derechos percibidos de los estudiantes que llevan estos dispositivos y que aún no son totalmente responsables sobre su uso.

Las escuelas públicas en particular, están menos capacitadas para aplicar efectivamente las normas sobre el uso de teléfonos celulares, mientras que las escuelas privadas son más capaces de manejar las reglas dentro de la institución para limitar la voluntad política de los estudiantes. Las escuelas que son financiadas y operadas públicamente, se han enfrentado a una oposición significativa por parte de los padres cuando han tratado de controlar el uso de teléfonos celulares durante el horario escolar. Las condiciones en algunas escuelas pueden ser tan peligrosas en algunas sociedades que los padres les dan el teléfono a los hijos para comprobar su bienestar.

La otra cara de esta moneda es la falta de control que los padres han tenido o han estado dispuestos a ejercer a través de la escuela sobre el uso apropiado de los hijos de los teléfonos durante el horario escolar. Los padres, sin duda, se sienten en el dilema de considerar sus alternativas. Mientras tanto, nuestros hijos son muy a menudo abandonados a su suerte y están indefensos frente a los insultos y mentiras del espacio cibernético. Los padres son llevados a estas dos realidades con dosis iguales de miedo e incredulidad, pensando: "¡mi hijo nunca haría eso!"

Si los padres no están dispuestos a prestar su apoyo a las escuelas en el control de los teléfonos celulares, el control de estos debe ser primordial y estricto en las escuelas; aún si los padres saltan ante una represión hecha al estudiante.

Para colmo, los padres de los niños que son responsables de los ataques cibernéticos pueden no estar dispuestos a admitir o intervenir para prevenir el comportamiento antisocial de sus hijos. El impacto de esta actitud defensiva es una de las consecuencias debilitadoras para todos los involucrados. La tutoría y la orientación son cruciales, los adultos deben estar dispuestos a intensificar y hablar honestamente, abiertamente y con respeto en estos momentos de crisis para los niños. Cualquier adulto que evita estos momentos será recordado en una luz comprometida por los niños presentes. Se trata de cuestiones de justicia social (o injusticia) y son de suma importancia para el desarrollo moral temprano. La mayoría de los niños, especialmente si han estado en el mal, aún pueden estar en busca de orientación sobre lo correcto e incorrecto.

La compasión por los compañeros es un sentimiento fuerte entre los niños que han tenido un largo plazo dentro de la escuela Montessori, es decir quienes han estado en Casa de los Niños y después en Taller o primaria. Se crea un agente de unión inmutable entre el grupo; sin embargo, puede existir la ocasión en que se enfrenten con sentido discriminador a un niño, Los niños están en la edad de la socialización y no saben discriminar sabiamente en absoluto. El uso del móvil en la escuela Montessori es generalmente desconocida. Pero hay niños (y siempre hay un puñado) que no son plenamente capaces de dar un paso emocional ante las situaciones que son hirientes hacia quienes son muy vulnerables, a los abusos de los demás, o participar en la causa de comportamientos socialmente disruptivos. Los líderes escolares, los maestros y el personal tienen que tomar una postura firme, incluso en los incidentes que tienen lugar en la escuela, ya sea pequeño y aparentemente insignificante. Al igual que con cualquier infracción de falta de respeto, ya sea hacia otra persona, material escolar, o de los animales, el adulto tiene la obligación de llamar a los niños infractores juntos e investigar el incidente. El punto importante de la cuestión es la obligación que tienen de respetar a otras personas, así como ellos quieren ser tratados ellos mismos. Joseph Chilton Pearce, escribió en el prólogo a Resa Stendel Brown de "Un llamado a la brillantez" "... el estado de la emoción y la conciencia, mientras que estamos aprendiendo, es más importante para la aplicación de los conocimientos, que los que forman el componente académico de lo que se enseña".

Mientras evoluciona en el niño el conocimiento de su entorno, la disonancia intelectual o emocional que viene de él puede afectar negativamente a su capacidad para aprender. Estamos familiarizados con este fenómeno, de la dificultad que tiene el niño para conectar completamente, esto ocurre sin duda en el primer plano de desarrollo, así como en los planos posteriores. Lo contrario también es cierto-que el niño que está emocionalmente en paz es reservado y alegre. Su libertad para relacionarse con el entorno, con sus desafíos, en particular, y con el descubrimiento del aprendizaje es fácilmente observable por el uso de los materiales y sus interacciones con los otros niños.

Los adultos pueden perderse este momento oportuno, o bien traspasar o subestimar la necesidad de guiar a los niños desde el punto donde pueden causar tanto daño a sí mismos ya otros. Un punto que puede llevar al vacío social y emocional causado por la falta de dirección y orientación. Un punto también grave pues se observa el cuadro más grande de la justicia social buscada por la naturaleza y la búsqueda vulnerable del niño por lo que es verdadero y honesto, libre de desunión. Sabemos cómo sucintamente, pero la mano invisible con un sentido de misterio. La educación Montessori llega y mueve el alma del niño, le pide al niño a ser auto-consciente y consciente de los demás, se establece una guía humana unificadora entre una aparente dualidad: la libertad y la responsabilidad. Pero también sabemos que la vida de cada niño tiene elementos fuera del entorno del hogar o la escuela. Estos entran a veces en competencia con la misma alma, causando la disonancia cuando entran en conflicto con el objetivo más básico del niño de los niños: la construcción del ser humano.

Los padres y los maestros deben hacer lo que puedan, ¿qué ofrece nuestra propia conciencia a la vida de un niño, para ayudar en el proceso de construcción del niño, para ayudar en el proceso de construcción de la capacidad del niño y la responsabilidad? En última instancia, se trata de una respuesta significativa cuando el niño aprende "para hacerlo por sí mismo." Los ambientes familiares y escolares están diseñados para ofrecer los componentes de un trabajo significativo de creación de oportunidades para que el niño actúe de manera independiente y responsable, y lo hacen por la orientación y el seguimiento del niño.

El respeto del niño de sí mismo y por sí mismo es un punto de partida esencial de nuestro proceso y se recompensa al final, cuando estamos en el temor de la formación del carácter del propio niño. Se cumple en el desarrollo de la compasión del niño, en el despertar de su conciencia hacia los demás y en la comprensión del sentido de justicia social. Cuando nace la madurez social, la intimidación de cualquier tipo es, de acuerdo con la lógica de "hacer a los demás lo que desees que te hagan a ti" algo que no tiene cabida.

Traducción:  Tita Llerandi.

 

Los siguientes párrafos forman parte de una conferencia dictada por Camillo Grazzini en en el Congreso Internacional Montessori de Ámsterdam en 1979, en donde vemos claramente la necesidad que tienen los niños de vivir experiencias que les motiven a desarrollar la parte social.

Esperamos que sea de su interés.

Aspecto social de la dimensión psicológica del niño de 6 a 12 años:  Compañerismo en grupo

Como tercer aspecto de la dimensión psicológica de un niño de 6 a 12 años, tenemos el aspecto social. Con respecto a esto, Mario M. Montessori, Jr. dice que en esta etapa de desarrollo, se puede observar un creciente interés en el comportamiento de los compañeros y el deseo de unirse a otros en grupos.

En cuanto al creciente interés en el comportamiento de los compañeros, ¿qué madre no ha sufrido el deseo de que su hijo de 6 a 12 años sea querido como los demás de su edad? -en vestido, intereses, ocupación. De hecho, esta socialización creciente con los compañeros se demuestra por cierto tipo de comportamiento. El niño de 6 a 12 años es generoso con sus posesiones en comparación con el niño más joven que le resulta difícil compartir o regalar sus cosas. Los niños mayores trabajan por turnos, se dan regalos, cambian constantemente los objetos de las verdaderas colecciones que están haciendo, ya sean mármoles, sellos o lo que sea. Desafortunadamente, el adulto despreocupado puede tratar de persuadir u obligar al niño más joven a compartir y dar, y más tarde, frustrar la generosidad del niño mayor y el deseo de intercambiar "bienes".

En cuanto a los niños de 6 a 12 años que desean unirse a otros en grupos, el menos observador de nosotros debe haberse dado cuenta de que los niños mayores juegan juegos sociales entre sí y que todos los participantes respetarán las reglas. De hecho, esta tendencia de formar grupos de pares es fácilmente notado en casa y en la escuela. Mario M. Montessori señala que el niño de esta edad no quiere venir a comer si está jugando con sus amigos y ya no siente que la compañía de sus padres tiene el mismo magnetismo. Es el grupo más allá de su propia familia lo que lo atrae. Forma una sociedad propia con sus iguales y resiste el control de los padres en la medida de lo posible. En la escuela la disciplina de su propio grupo, a menudo una severa disciplina, es aceptada sin cuestionamiento, pero la disciplina de la escuela se resiente y se resiste. Mario M. Montessori continúa diciendo que al crear un grupo con leyes especiales, signos y a veces lenguaje, el niño tiene la experiencia de la vida social.
Un día se convertirá en un ser social, y así es como la naturaleza, la Mente detrás del Universo, lo prepara para su tarea de adulto.

Ahora veamos lo que María Montessori tiene que decir con respecto a este aspecto de un niño de esta edad. Sostiene que un hecho interesante que debe observarse en el niño de seis años es su necesidad de asociarse a sí mismo con los demás, no sólo por el bien de la compañía, sino por algún tipo de actitud organizada. Le gusta mezclarse con otros en un grupo donde cada uno tiene un estatus diferente. Un líder es elegido, y es obedecido, y se forma un grupo fuerte. Esta es una tendencia natural, a través de la cual la humanidad se organiza.

Según María Montessori, tanto las características morales como las características sociales de los niños en el segundo plano del desarrollo hacen de la exploración un movimiento adecuado y atractivo para los niños de esta edad. Los exploradores aceptan un régimen cuyo rigor va mucho más allá de lo que se considera posible para los niños de esta edad. Así, las largas caminatas, la noche al aire libre, la responsabilidad de las propias acciones, el fuego, los campamentos, etcétera, todos representan esfuerzos colectivos. El principio moral básico requiere un compromiso del individuo: el compromiso del individuo con el grupo.

 

educacion cosmica 3

Camillo Grazzini fue un Montessoriano, que estaba fascinado por la Educación Cósmica y a través de su intenso estudio e investigación, se convirtió en uno de los principales difusores Montessori para este aspecto del enfoque Montessoriano. Su conferencia “La visión cósmica, el plan cósmico y la educación cósmica de María Montessori” fue su última colaboración publicada sobre esta característica única del pensamiento Montessori. Fue presentada en el XXIV Congreso Montessori Internacional, "La educación como ayuda a la vida, Paris 2001".

Compartimos con ustedes un estracto de ese documento, pensando en que lo encontrarán interesante ahora que se acercan las Pláticas con Materiales de Desarrollo Montessori que impartirán los Guías de nuestro Colegio. 

 

LA VISIÓN CÓSMICA DE MARÍA MONTESSORI, EL PLAN CÓSMICO Y LA EDUCACIÓN CÓSMICA.

La visión Montessori del mundo tiene una dimensión cósmica porque es inclusiva. Montessori mira el mundo, ve el mundo en una gran escala, es decir, el nivel del universo con todas sus interrelaciones. Existe el mundo orgánico que está vinculado ecológicamente de manera innumerable con la biosfera que, a su vez, está vinculada con los seres humanos o la psico-esfera.

La visión de Montessori es también cósmica porque mira a toda la humanidad a lo largo del tiempo, ve a los seres humanos como guiados por la finalidad desde el momento de su aparición, parece que la humanidad:  adultos y niños, distingue al individuo tanto en su unidad como en su conjunto. Sus diferencias de desarrollo durante las diversificaciones o estaciones de la vida.

Es esta visión de una unidad indivisible compuesta de energía, de cielo, de rocas, de agua, de vida, de seres humanos como adultos y de seres humanos como niños, que da un sentido de lo cósmico al pensamiento de Montessori.

Este sentido cósmico impregna todo el trabajo de Montessori, tanto su pensamiento como su enfoque educativo para todos los diferentes planos o etapas de desarrollo del ser humano, desde el nacimiento sin violencia, la Comunidad Infantil, la Casa de los Niños, la Escuela Primaria, y la comunidad de "Los Jóvenes de la Tierra" para adolescentes.

Es evidente que esta visión cósmica pertenece por derecho a todo el movimiento Montessori: es de hecho la clave que nos da a todos una dirección compartida y una meta común en nuestro trabajo. En contraste con esto, tenemos la educación cósmica que es para el segundo plano de la educación solamente, destinada sólo a niños de seis a doce años de edad. De hecho, la educación cósmica responde a las características y necesidades específicas del desarrollo del ser humano durante el segundo plano de desarrollo: por ejemplo, usamos la imaginación para comprender la realidad, realidades más allá del alcance de los sentidos físicos, luchando por la independencia mental y moral, explorando la inmensidad de la cultura, formando un tipo particular de sociedad, y así sucesivamente.

 

EL GRAN PLAN CÓSMICO

En su libro "Lo que deberíamos saber del niño", un libro publicado en Sri Lanka en 1948, Montessori habla del plan cósmico de la siguiente manera:

"Hay un plan al cual todo el universo está sujeto. Todas las cosas, animadas e inanimadas, están subordinadas al plan. También hay patrones para todas las especies de seres vivientes y no vivientes. Estos patrones caen en línea con el plan universal.

Todo en la naturaleza, según sus propias leyes de desarrollo, se aproxima al patrón de perfección aplicable a sí mismo. Hay un impulso en cada individuo de cada especie para encajar en el patrón apropiado. También hay una inevitabilidad con la cual todos los patrones encajan en el gran plan.

educacion cosmica grazziniDesde la semilla hasta el árbol maduro, desde el huevo hasta la gallina adulta, desde el embrión hasta el hombre de madurez, es perceptible el esfuerzo por encarnar un golpeteo. Quiere una visión sublime para comprender y apreciar cómo todas las criaturas y todas las cosas evolucionan en infinitas variedades de patrones con un magnífico impulso para subordinarse al plan central del universo. Es cierto que urge proteger a la descendencia y conservar la especie está entre los impulsos más fuertes de toda la naturaleza."

Este propósito superior se puede entender más claramente si pensamos en el mundo como una gran casa, un hogar cósmico, donde todos los trabajos que se llevan a cabo en el hogar se han dividido y repartido. Entendido de esta manera, expresado de este modo, el plan cósmico consiste realmente en una estructura integrada o bien una organización cósmica donde todo lo que existe tiene tareas que cumplir, su trabajo cósmico a realizar.

Examinando a los obreros cósmicos en la escala más grandiosa, vemos agentes inorgánicos como el Sol, la fuente principal de energía, la Tierra, pero también las rocas y el suelo, el agua y el aire, todos los cuales actúan y trabajan de acuerdo a Las leyes Cósmicas de su ser, es decir, según su naturaleza inherente. Por cierto, en el pensamiento de Empédocles, éstas constituirían las raíces o fuentes de todo y de todo. Luego, están los grandes agentes cósmicos orgánicos, plantas y animales que, con sus sensibilidades e insectos, también actúan y trabajan de acuerdo con su naturaleza inherente. Por último, está el ser humano, siempre en sus dos manifestaciones: el adulto y el niño, el niño y el adulto.

 

AGENTES CÓSMICOS

A nuestro alrededor hay agentes cósmicos, de los cuales también formamos parte, éstos constituyen la palabra viviente y no viviente.

Hay energía, la luz del sol y el calor. Allí está la litosfera: la tierra misma en la que estamos y donde construimos nuestras casas, el suelo con el que nos ensuciamos las manos, en el que se pueden sembrar las semillas de las plantas, ya las que, al morir, volvemos, la tierra Que es también el gran recipiente o recipiente para los mares y los océanos. Hay agua, la hidrosfera: el gran constituyente o elemento de la superficie de nuestro planeta y también de nuestros propios cuerpos: la fuente misma de la vida. No es la atmósfera, el aire, el aliento de la vida.

Entonces, también, está la esfera de la vida: las plantas, los animales y los seres humanos. Los agentes cósmicos en forma orgánica, los que conforman la biosfera. Entonces, con el hombre y con la humanidad solo, tenemos la psico-esfera, porque algo nuevo vino al mundo con el hombre, una energía psíquica de la existencia, diferente de cualquier otra que se hubiera expresado, una nueva energía cósmica.

Montessori dice que todos los agentes cósmicos están guiados por una inteligencia universal que utiliza un impulso, aunque inconsciente, hacia la evolución, el funcionamiento de sí mismo y la autorrealización plena. Esto es así, entonces la idea Montessori de la finalidad y los fenómenos sinópticos donde vemos un proceso que va desde lo simple, desde lo homogéneo hasta lo complejo y lo diferenciado y, por lo tanto, hasta lo más ordenado. Y todo esto me recuerda, de cierta manera, a un individuo aún excepcional; Me recuerda la poderosa visión de Teilhard de Chardin sobre el mundo.

 

LA TAREA CÓSMICA Y EL TRABAJO CÓSMICO

Cada agente, grande y pequeño, tiene su propio mandato o misión para llevar a cabo. Esto constituye su propia función particular en el plan cósmico, su tarea cósmica específica que tiene que llevarse a cabo ininterrumpidamente e incesantemente. Sin embargo, la posibilidad de hacerlo depende también del trabajo de otros agentes. En otras palabras, hay una organización cósmica del trabajo que no necesariamente desvía la especialización o la división del trabajo, una colaboración entre todos los trabajadores o agentes, por lo tanto existen  innumerables relaciones de interdependencia.

Con la fábula cósmica de Montessori "El Dios sin manos", vemos el universo de los grandes agentes inorgánicos, no vivos, cósmicos, así como las leyes de su ser. En el trabajo y las actividades que siguen a la fábula, vemos cómo estos agentes interactúan y funcionan juntos en todas sus posibles combinaciones y relaciones, desde el sol con su energía y el planeta Tierra en su conjunto, hasta el ciclo o juego representado por el agua con la ayuda del Sol, el aire y la tierra. La actividad sin fin y el trabajo incesante de estos agentes explican muchos de los fenómenos con los que estamos familiarizados: día y noche, verano e invierno, lluvia y viento, nieve y hielo. Pero su trabajo  también explican las características aparentemente inmutables de nuestro planeta donde todo, en realidad, es un cambio sin fin: donde el viento, el agua y el hielo tallan y esculpen constantemente la tierra, donde la tierra está desgastada y construida sólo para ser usada en ciclos interminables, y donde las fronteras de la tierra y del agua están cambiando constantemente. Y en todo este trabajo incesante, estos agentes se comportan,  según su naturaleza, según sus leyes cósmicas, las leyes que les fueron dadas. Para expresarlo en términos de la primera Fábula Cósmica de Montessori, es como si estos agentes respondieran al llamado de Dios, un Dios que no tiene manos, y cada uno de ellos, el sol, el aire, la tierra y el agua susurra: oigo mi señor, obedezco.

Con el segundo capítulo cósmico de Montessori, "La historia de la vida", vemos la llegada de la vida, también siguiendo sus propias leyes. Vemos cómo la vida parece salvar y preservar el orden y la armonía del mundo puesto que, dejados a sí mismos, los agentes no vivientes no pueden mantener el orden cósmico y amenazar con provocar el caos.

Montessori considera la esfera de la vida, la biosfera, como una parte íntima del cuerpo de la Tierra y la función de la vida es crecer con la Tierra, trabajar no sólo para sí misma, sino también para el mantenimiento de la Tierra y la transformación. Así, la vida también es una de las fuerzas creativas del mundo, una energía con sus propios requisitos mínimos especiales.

El gran agente de la vida incluye, por supuesto, muceducacion cosmica grazzini 1hos seres, tanto plantas como animales, y Montessori se refiere a estos agentes vivientes como "engranes de Dios", pues como tales se comportan.

Tomemos por ejemplo las diatomeas. Estas algas unicelulares o colonias microscópicas que extraen sílice del agua para construir sus conchas. La capa de cristales de sílice depositados en la pared celular forma diseños esculpidos que varían de una especie a otra. ¡Hay miles y miles de estas especies! Diminutos como son, estas cáscaras de sílice se encuentran en capas, cientos de pies de espesor, en tierras anteriormente cubiertas por las aguas, y vastos depósitos de diámetro de exudaciones que cubren grandes partes del lecho del océano.

Tomemos por ejemplo los corales, que extraen el carbonato de calcio del agua y, minúsculos como son, construyen nuevas tierras y protegen a los continentes de la fuerza del mar. ¿Cuánto carbonato de calcio fue extraído por este ejército de minúsculos trabajadores para construir la Gran Barrera de Coral de Australia, que se extiende aproximadamente por unos 2000 kilómetros?

¿Y qué pasa con las plantas verdes que constantemente purifican el aire que respiramos a través de su interminable trabajo de fotosíntesis? La vaca, dice Montessori, es uno de los animales terrestres más importantes, ya que su único deber en el plan cósmico es el mantenimiento de pastizales y praderas  y esto lo hace, cortando la hierba, presionando el suelo y fertilizando a su paso ¡todo al mismo tiempo! ¿Y los buitres? Fieles a su función de limpiar la superficie de cosas peligrosas para otros seres, comen carroña y cadáveres en putrefacción. ¿Y qué hay de la lombriz de tierra? Se hunde en el suelo, como dijo Darwin: el arador de Dios, aireando el suelo y dejándolo más fértil.

Podríamos seguir y seguir. Pero se ha dicho bastante para entender lo que Montessori quiere decir cuando escribe: "todas las cosas en la naturaleza tienen un patrón al que se conforman y todas se adhieren a un plan en el cual se tejen para formar un universo en equilibrio. Funcionan para la preservación del todo, de acuerdo con un plan y para la preservación de la especie de acuerdo con un patrón, por lo que se trae el orden y la armonía en la naturaleza".

 

LA TAREA CÓSMICA DE LOS SERES HUMANOS

Cuando se trata de los seres humanos, el principal agente espiritual y las tareas cósmicas de los seres humanos, Montessori distingue entre el adulto y elniño, ya que sus tareas son muy diferentes y, en consecuencia, también lo es su trabajo.

La tarea cósmica del niño es construir el ser humano mismo, construir al hombre que va a construir la paz, un hombre que se adapta al mundo en el que vive. El mayor deber de esta tarea recae en el hijo de los primeros años, y la mayor obra jamás lograda durante toda la vida es aquella que lleva al ser humano del estado indefenso del bebé recién nacido al niño que no sólo manifiesta las características de su especie, pero claramente pertenece a su propio grupo humano y es también su propio ser individual.

Una obra tan enorme de creación y construcción, que está más allá de los poderes de cualquier otra edad, sólo es posible con el poder de lo que Montessori llama la mente absorbente, con la guía de esos irresistibles atractivos de duración limitada, que Montessori llama los períodos sensibles y con el impulso de increíble energía creativa. Usando sus manos, ese maravilloso don humano, el niño explora su mundo, desarrolla sus poderes mentales, y construye su ser y finalmente al ser humano adulto. Somos cada uno, como Montessori dice, el hijo del niño, una variación, si se quiere, de la línea de versos de Wordworth: "El niño es el padre del Hombre".

El adulto, por otra parte, cuya tarea cósmica consiste en contribuir al mantenimiento de la Tierra, de la creación, modifica y transforma el medio ambiente, construyendo un mundo que es siempre nuevo, una supra natura, un ambiente civilizado que va por encima y más allá de la naturaleza primordial. En otras palabras, los adultos construyen una civilización que está en constante evolución y que implica una continua modificación y enriquecimiento de su territorio espiritual.

educacion cosmica grazzini 4Así, en algunas conferencias aún no publicadas que Montessori dio en 1950, se lee esto:
“La llegada del hombre ha creado una psicósfera en la Tierra. ¿Cuál es su tarea? Pues debemos entender que la humanidad también tenía una tarea con respecto a la Tierra en la que vive. La llegada del hombre constituye una fuerza nueva, cuya función es promover el progreso de la evolución. Observamos que el hombre posee ciertas capacidades que pueden simular el progreso en la Tierra. Su trabajo científico revela gradualmente los secretos de la Naturaleza y, además, hace uso de ellos creando así nuevas posibilidades. Su habilidad técnica ha aprovechado las fuerzas de la naturaleza para construir la maquinaria más complicada. El trabajo del hombre ha desarrollado productos agrícolas que eran desconocidos en la naturaleza primitiva. Obviamente, el hombre también tiene una tarea activa en la Tierra... 

Hasta ahora, sin embargo, el hombre no ha visto que hay un campo a ser explorado en la humanidad misma. Ahora hemos llegado a una etapa en la que debemos cultivar la energía humana. Hasta ahora hemos dedicado nuestra atención principalmente a las invenciones de la humanidad y su funcionamiento. Ahora hemos vuelto a conectar estas cosas con el hombre, que las inventó. El hombre debe ocupar un lugar central en la vida. Esto podemos hacerlo a través del niño. Pero el niño no puede hacerlo solo, sóo puede obtener una forma superior de carácter con la ayuda de un adulto. El niño no tiene una forma fija de comportamiento y por lo tanto necesita un guía para que no se extravíe.

Podemos mejorar la raza humana ayudando al niño a construir su carácter ya adquirir su libertad moral. Uno de los medios para este fin es una educación cósmica, que le da al niño una orientación  en la vida. Esta educación quiere preparar al niño que crece para la tarea que le espera en la vida adulta, para que se sienta a gusto en su propio entorno, en el que después habrá de vivir como ser independiente."

 

<< Inicio < Prev 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Próximo > Fin >>

Página 7 de 98

Eventos del mes
<<  Febrero 2018  >>
 Dom  Lun  Mar  Mie  Jue  Vie  Sab 
      1  2  3
  4  5  6  7  8  910
11121314151617
181920212223
2526   
Buscador
Visitas

Visitas hoy:5
Visitas este mes:6028
Visitas este año:16119
Visitas totales:336365
Activado desde:12-09-09
Últimas fotos